Monseñor René Sándigo, presidió la Santa Eucaristía en el día en que se celebra a María Madre de la Iglesia y a San Justino Mártir, en su homilía dirigiéndose a los fieles que lo vieron y escucharon a través de los medios de comunicación diocesanos el prelado dijo que “hemos de reconocer el papel que desde un principio los hombres pensantes hicieron en el sentido de ir precisando la doctrina cristiana, Justino es uno de esos filósofos que por la moción del Espíritu Santo va a razonar la palabra del misterio de Jesucristo”.

Continuo diciendo que “ese razonamiento te da convicción y como consecuencia también se va precisando la doctrina sobre la Virgen María y por eso la celebramos como la madre de Dios, de la Iglesia y por eso celebramos su maternidad, todo esto nos da la convicción de que Dios está con nosotros”.

“Dios está con nosotros y está de todas las maneras, de una manera particular está en la presencia amorosa de la Santísima Virgen María, el gran corazón del Señor se manifiesta en el corazón amoroso de la Santísima Virgen María” invitó además a seguir “teniendo esa experiencia de sentir la presencia del Corazón de Jesús en nuestras vidas, ese corazón de Madre que nos cuida, acompaña y es nuestra protectora en estos tiempos” puntualizó.

San Justino Mártir no fue sacerdote, sino simplemente un laico, y fue el primer apologista cristiano. Se llama apologista al que escribe en defensa de algo. Y Justino escribió varias apologías o defensas del cristianismo. Sus escritos ofrecen detalles muy interesantes para saber cómo era la vida de los cristianos antes del año 200 y cómo celebraban sus ceremonias religiosas.