Este domingo XIII del Tiempo Ordinario, monseñor René Sándigo, obispo de León, presidió la Santa Misa, en la que luego de meditar el Evangelio de San Juan, dijo a los fieles que “el Señor Dios, ha hecho de nosotros los cristianos una sociedad abierta y acogedora, por ningún lado en la palabra de Dios encontramos una palabra de rechazo, por eso detrás de aquel que llega y se nos acerca puede estar Dios, porque él ahí se manifiesta (en medio de las limitaciones humanas)” dijo al iniciar su homilía.

Continúo meditando la primera lectura que narra que un día pasaba Eliseo por Sunam, y una mujer rica lo invitó con insistencia a comer. Y, siempre que pasaba por allí, iba a comer a su casa. “Es un claro ejemplo que por ser acogedores al hombre de Dios vendrá la bendición de esa familia” meditó.

Monseñor Sándigo compartió con los fieles la experiencia personal que tuvo con una señora que al visitarlo le habló de la misión y ella “pensando que los misioneros que eran testigos de Jehova, rechazó a los misioneros de la Iglesia Catedral, ella sentía remordimiento de conciencia porque sin saber les había cerrado la puerta”.

“Queridos hermanos hoy ciertamente por la circunstancia estamos un poco retrecheros, porque tenemos que cuidarnos, no visitando a nuestra mamá precisamente porque hay un cierto temor del contagio, pero eso no debe de dañar que sigamos siendo acogedores, pasando esto (la pandemia) tenemos que volver a ser acogedores, a volver a recibir a los evangelizadores que llevan la palabra del Señor a nuestros hogares”.

Finalmente, dijo a los fieles a que “sigamos reconociendo al Señor, porque quien lo haga lo reconocerá delante del Padre, sigamos recibiendo al Señor en nuestras casas, ahora de las diferentes formas de comunicación, de esta manera abrimos caminos para que un día el Señor nos acoja en su casa”.