La Iglesia celebró la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, y también se conmemoró la 25 Jornada Mundial de oración por la santificación de los sacerdotes, monseñor René Sándigo, Obispo de León, presidió la Eucaristía la tarde del viernes 19 de junio y fue ofrecida por las víctimas de la COVID-19.

En su homilía  el prelado reflexionó en torno a la primera lectura tomada del libro de Deuteronomio donde Moisés habla al pueblo “por amor Dios los ha elegido a ustedes", dijo además “Deuteronomio presenta a Yahvé, como un Dios de poder, el todo poderoso, y como un Dios de Justicia, Jesús no solo habla, predica y tiene gesto de amor y hace que los que le siguen experimenten su amor. Dios es amor" señaló.

Continúo diciendo que “en su hablar, Jesús muestra cuanto esta lleno de amor, capaz incluso de perdonar a los que le ultrajar, de amar a sus enemigos. Gestos de amor que tiene Jesús que no son para ganar aplausos ni dinero. Sanar enfermos, levantar al paralítico, resucitar muertos, son gestos que brotan de un corazón lleno de amor", además dijo que “a Dios se le puede conocer con una experiencia de amor”.

Orar en tiempos de Pandemia 

“Necesitamos del Corazón de Jesús, estamos cansados y agobiados de las experiencias de negatividad que ha golpeado a la humanidad y algunas familias. El señor sabe que estamos cansados, pero en él está (el fin de la pandemia), por eso miles están viviendo la experiencia del amor".

Al concluir dijo que “de nuestro corazón brote la confianza, nuestras jaculatorias sin duda, sin pesimismo, sin desánimo, pero que brote con el optimismo y la confianza” señaló.

La mayordomía del Sagrado Corazón de Jesús está a cargo de la Pastoral Familiar de El Sagrario en la Catedral de León.