Monseñor
René Sándigo, Obispo de León, presidió la Eucaristía en honor al Inmaculado
Corazón de María, la mañana de este sábado de la XI semana del Tiempo
Ordinario.
“En
la experiencia materna hay una compenetración de los dos seres, la mamá y el
hijo que va en su interior, ésta experiencia la vivió la Santísima Virgen
María, cuando acepta la voluntad del Espíritu Santo, experiencia que “no
termina en los nueve meses, Sino que en el diario vivir la experiencia se va
fortaleciendo, por eso tiene lógica que un día después que celebramos al
Sagrado Corazón de Jesús celebramos el Inmaculado Corazón de María, porque la
madre nos hace vivir una experiencia de Dios desde el amor” dijo el Obispo de
León en su homilía.
Agregó
que “la Virgen María viene a mostrarnos el rostro de su hijo que la compenetró
para que desde ese amor inmaculado nos hiciera conocer y amar a Dios”.
“Uno
conquista a las personas con gestos de amor, con gestos continuos, la Virgen a
lo largo de la historia humana nos ha enseñado el amor de Jesús por eso decimos
que a través de María llegamos a los brazos de Jesús” meditó.
Más gestos de amor.
“En
estos tiempos difíciles necesitamos gestos de amor que nos fortalecen” dijo el
Obispo leonés a los fieles que a través de los medios de comunicación de la
Diócesis de León, presenciaron la Santa Misa.
“Cuando
alguien está destrozado por la pérdida de un ser querido producto de esta
pandemia son necesarios los gestos de
estar ahí, de abrazar, gestos que alivian que fortalecen” expresó.
Finalmente,
invitó a los fieles a pedir “al Inmaculado Corazón de María, que nos abrace,
que nos consuele, por eso le pedimos que abrace a los necesitados, que nos
abrace a todos para que sintamos la fortaleza, que tenemos una madre, que no
estamos solos y que nos impulse a seguir adelante” concluyó.

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