La mañana de este domingo XXV del Tiempo Ordinario, monseñor René Sándigo, obispo de León, presidió la Santa Eucaristía en la que luego de meditar la liturgia de la palabra se refirió a los fieles presentes y a quienes escuchaban la celebración a través de los medios de comunicación diocesanos, citando la primera lectura compartió que desde joven le gusta la lectura del profeta Isaías en el capítulo 55.

El reino no se compra, es un regalo y un don de Dios

“Nosotros tenemos una lógica fija en la que, yo hago esto, me tienen que compensar con esto, no hice nada no tengo compensación, por ejemplo a la muchacha que nos limpia la casa, le diéramos el salario de un empresario y al empresario le diéramos el salario de una muchacha (asistente del hogar), “en la lógica del Evangelio si se cumple ese ejemplo, Jesús a todos les pago por iguales, esto nos da un ejemplo de lo que es el reino de los cielos” expresó.

Continuo diciendo que “el cielo no se compra, no se gana, es un regalo y un don de Dios, el reino es una invitación universal, es anunciado par todos, en todas las lenguas, raza, condiciones sociales, es un regalo que se abre a todos, nadie se ha merecido el estar haciendo camino de salvación, bendito el niño, la niña, que ese don de Dios lo recibió en su familia, que es un espacio de encuentro con Cristo”.

Llamados a ser misioneros

Poniendo diferentes ejemplos de como Dios llama a la construcción del reino de Dios el prelado leones dijo que “Dios sigue dando oportunidad, no faltara de que ese invitado al reino de Dios ya en su edad de 85 años o mas sigue siendo invitado al encuentro con Dios, por eso es necesario que anunciemos el reino de Dios, que seamos misioneros” expresó.

Dijo además que el primer lugar de misión es “el hogar, debemos de presentar alegremente el rostro de Cristo, ustedes desde su hogar, la familia y con quienes se relacionan, otros desde la guía de un rebaño, en el servicio”.

Subrayó que por eso “la iglesia pide que seamos misioneros con una alegría de fe, que vean en tu vida que estas realizado, el reino es una invitación en la que nosotros vamos en nombre de Cristo a anunciarlo” puntualizó.

Finalmente, monseñor Sándigo invitó a los fieles a “construir el reino de Dios, porque en la iglesia no hay desempleados, siempre hay algo que hacer desde la oración hasta la misión por eso somos cocreadores de la creación de la historia de salvación” concluyó.