“En la palabra de Dios que hemos escuchado hay una clara intención que es fortalecer el nuevo modo de vivir con los demás, propuesto por nuestro Señor Jesucristo, superando la ley del Antiguo Testamento, nos manda no solo a perdonar sino a siempre perdonar, en una actitud que no quede en la superficialidad, sino que sea de corazón” dijo monseñor René Sándigo al iniciar su homilía en la Catedral de León este domingo vigésimo cuarto del tiempo ordinario.

Llamados a confesar el pecado y a perdonar

“Continuamente debemos de confesar que hemos salido de si, que con nuestra cólera hemos cometidos pecados” subrayó el prelado leones. Agregó que muchas veces “herimos a los más cercanos cuando la cólera nos domina, es un trabajo amplio porque la ira está ligada a la genética de nuestra familia, ligada a la salud, a la circunstancia social, económica, muchos aspectos nos llevan a que difícilmente la persona perdone” subrayó.

Monseñor Sándigo explicó a los fieles que asistieron a la Santa Misa que “la actitud de venganza, ligada a la ira y al odio tiene que ser trabajada en nuestras vidas, tenemos que agarrarnos del Señor, que nos hace ver de que ese de quien nos queremos vengar es también hijo de Dios, por ende, no hay que vengarse” puntualizó.

“El Señor te llena de gracia para que te quites ese instinto de venganza, por eso es mejor siempre el perdón, cuando hay justicia brota la paz, cuando hay injusticia brota la maldad, la inequidad, la guerra, la descripción de la parábola muestra la injusticia que se vivía, hemos de trabajar en nuestras vidas para ser justo lo más que podamos porque después vendrá la justicia en cosas grandes”.

Finalmente dijo que “el perdón está ligado a otras realidades” y exhortó a poner “tiempo, propósito, para que ante las realidades adversas tengan el don de la paciencia, la capacidad de mostrar que se puede perdonar no solo de palabra sino de corazón” concluyó.