La mañana de este 02 de noviembre monseñor René Sándigo, Obispo de León, presidió la Santa Misa en honor a los fieles difuntos en el cementerio municipal de Guadalupe en León, “ofrecemos esta Eucaristía pidiendo por los fieles difuntos que descansan en este Campo Santo y de igual forma por las víctimas de la pandemia del COVID-19” expresó al iniciar la acción litúrgica.

Luego de meditar la liturgia de la palabra, dirigiéndose a los fieles presentes y a quienes por medio de la Radio y la Televisión vivieron la Eucaristía, monseñor Sándigo dijo que “cuando visitamos los cementerios demostramos el cariño y amor que le tenemos a los seres queridos, les recordamos por lo bueno que nos dieron”.

Citando el Evangelio de Juan, monseñor René dijo que “Jesús tenía sentimientos, lo vimos con Lázaro, hoy ese sentimiento es lo que nos mueve a ir a ver, por ejemplo, se me viene a mi mente las imágenes de seres queridos que ha tocado dejarlos, como el Obispo de Siuna, monseñor David Zywiec Sidor, que a inicios de año lo enterramos en su catedral en construcción” subrayó.

“Sigamos cultivando la hermosura que hay en nosotros, no somos robot ni seres irracionales, somos imagen de Dios y ese sentimiento no hay que ocultarlo, si hay que llorar por el ser querido se llora porque es un sentimiento natural, esos sentimientos que brotan del Evangelio” meditó.

Finalmente, el señor obispo dijo que “la fuerza de Dios llega a la vida y así como Jesús levantó a Lázaro y le dijo: levántate y anda, así  se demuestra de que Dios no es de muertos sino de vivos que un día tendremos un encuentro con Él y que terminada la experiencia de vida terrena encontraremos la vida en la contemplación gloriosa de quien ha vencido a la muerte”.