Por: Bryson Varela

En la ciudad de La Paz Centro, municipio de León se realizó una procesión de velas con la imagen de Nuestra Señora de Fátima, en ella participaron todos los movimientos y comunidades pertenecientes a la Parroquia San Nicolás de Tolentino.

A las 6 de la tarde dio inicio el cortejo procesional saliendo de la aguadora del tubo, ahí muchos feligreses se reunieron para cantarle y acompañarle con devoción a la Virgen María. La actividad fue organizada por la Pastoral Juvenil San Juan Pablo II y el seguimiento dado por el Pbro. Eduardo Carrillo.

Este acto de fe comenzó con la bendición de las candelas y se tomó luz del Cirio Pascual para iluminar el paso procesional, luego la Imagen recorrió las principales calles de la ciudad y hubo  participación de los niños de perseverancia y primera comunión que hicieron representaciones de los misterios gloriosos del Santo Rosario que durante en el camino se rezaba.

“La actividad fue muy fructífera, hubo mucha participación de parte de la población, la gente no se separó de la imagen de la Virgen ni un solo segundo y desde que salió hasta que entró le acompañaron, además todos íbamos guardando nuestras medidas de seguridad y nuestro sano distanciamiento” expresó así Jorge Espinoza, uno de los organizadores de la actividad.

El anexo Pablo VI y el Instituto Pablo XI ayudaron a la organización formal de la feligresía que acompañaba a la Imagen, repartían velas a las personas que no llevaban e iban apoyando en el rezo del Santo Rosario así como fueron participes en algunos cuadros vivientes, además, la feligresía colocaba altares fuera de las casas por donde pasaba la procesión.

El Pbro Eduardo Carrillo, párroco de San Nicolás de Tolentino expresó:  Debemos rogarle a María su intercesión por el cese de esta pandemia y esta advocación de la Virgen de Fátima nos da una señal para que nosotros nos arrepintamos de todo mal y pidamos la intercesión de ella confiando que Jesús la escuchará y nos escuchará a todos nosotros”

La Parroquia San Nicolás de Tolentino se destaca por su gran devoción a la Virgen María, el Padre Eduardo ha ido inculcando ese amor a cada miembro de esta comunidad católica que con este acto, celebra con júbilo la fiesta de Nuestra Señora de Fátima e invitan a rezarle a María y confiar en su intercesión maternal.